Capítulo 41. BRUMANTRA.
Lo más impresionante fue cuando se puso a hablar en arameo. Yo no entendía ni una palabra, pero el cura dijo que era arameo y uno de los científicos lo confirmó. La verdad era que hasta ese momento el cura vestido con su sotana negra me había impresionado más que mi hermana poseída. O al menos eso es lo que decía él: que estaba poseída, que tenía demonios dentro... aunque esto último no lo habían confirmado los científicos. Desde luego, yo no había visto nunca a nadie así a mi lado, en vivo y en directo, con semejantes convulsiones, pero sí había visto documentales de Historia en holovisión y sabía lo que era un ataque epiléptico, así que no iba a salir corriendo por ver a alguien echar espumarajos por la boca. Ni aunque ese alguien fuera mi hermana. Pero lo del arameo sí, lo del arameo me impresionó. Además, con aquella voz... reconozco que por poco huyo a refugiarme en el regazo de mi madre. Sin embargo, los científicos no parecían muy impresionados, y eso me contuvo. Si hubi...