Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2020

Capítulo 16. CIVILIZACIÓN.

  Al final del trayecto en ascensor se apagaron las luces y nos quedamos totalmente a oscuras. Mantened la calma , ordené a la escuadra. Tranquilos , insistí. Durante un minuto, mi voz era lo único que guiaba en medio de aquella negrura total. Al final, el iris del ascensor se abrió, dimos unos pasos y nos encontramos bajo un cielo repleto de estrellas. Miré a mi alrededor. Nos hallábamos en una plataforma abierta al firmamento. Seguíamos a oscuras pero al menos ahora teníamos la tenue luz proveniente de los astros. Nuestros ojos aún tardaron unos instantes en acostumbrarse a la oscuridad pero nuestros oídos enseguida captaron la voz de varios terkumas hablando en su idioma. Una de aquellas voces que llegaban hasta mí, antes ni siquiera de distinguir vagamente formas y contornos, me pareció la de Palabra. Intuí que estaba enfrente de nosotros, a pocos metros de la salida del ascensor. Poco a poco pude vislumbrar su cuerpo rodeado de terkumas más pequeños: los niños, que escuchaba...

Capítulo 15. PAPEL.

- Está claro que la música puede alterar el estado de ánimo y hace siglos que se conoce la influencia que tienen cierto tipo de pulsos sostenidos sobre la actividad cerebral. Ya en el s. XXI se desarrollaron drogas que combinaban pulsos sonoros con campos magnéticos y estímulos cromáticos. - Sí, sí, está claro, pero lo que plantean esos pulpos va mucho más allá de que el sonido pueda influir en el estado de ánimo. Cuanto más pienso en ello, menos lo entiendo. - A lo mejor han desarrollado aptitudes que también se encuentran en el cerebro humano pero todavía muy poco evolucionadas. - ¿Tú crees? No veo cómo podría ser posible transferir nuestro estado emocional mediante una frase por mucho que evolucionemos, la verdad. No logro entenderlo a no ser que sean todos clones, o algo parecido. ¡Pero no puede ser!... Aunque si es cierto lo que han contado de que estuvieron al borde de la extinción... pero no, no puede ser, es imprescindible la variabilidad genética para asegurar la super...

Capítulo 14. KERUVA.

- Katmai. Alguien dice mi nombre. - Despierte, Katmai. Hay una cortina que se agita con la suave brisa de la primavera. Los penúltimos rayos de sol inciden sobre ella y la convierten en una llama amable que revolotea en la ventana. Pájaro de fuego. - Katmai. Fénix de la tarde, acabo de llegar del cole. Estoy aburrido. Me he conectado a la Red pero no he durado ni dos minutos. Me cansa el cole. Me cansa la Red. Me cansan mis amigos. Me he desconectado. Estoy tumbado en la cama. Miro la ventana. El pájaro de fuego no me cansa. Vuela. Volar es fantástico. - Despierte, Katmai. Mi padre me llama. ¿Mi padre? Está trabajando en los campos de cultivo. ¿Cómo puede su voz llegar hasta mí? La brisa. Puede que sea algún criado cibernético. Me cuesta apartar la mirada del fuego. - Regrese, Katmai. Los destellos de sus alas salen disparados en todas direcciones, inundan toda la habitación, e iluminan mi rostro. Me deslumbran. Los criados no tienen esa voz, profunda, pod...